Crece la preocupación por el deterioro de la Iglesia Antigua de Villa Gobernador Gálvez
Tras un reciente intento de robo, integrantes de la comunidad alertaron sobre el delicado estado estructural del histórico templo San Enrique y pidieron colaboración para avanzar con su restauración.

La comunidad de la Iglesia Antigua San Enrique expresó su preocupación por el grave deterioro edilicio que atraviesa el histórico edificio y reclamó ayuda para poder avanzar con tareas urgentes de restauración y mantenimiento.
El reclamo volvió a tomar fuerza luego de un reciente intento de robo ocurrido en el predio, hecho que además provocó nuevos daños materiales en puertas y rejas del lugar.
Marcela Chamorro y la doctora Vanesa Martínez explicaron la difícil situación que enfrenta el templo, considerado uno de los edificios históricos más emblemáticos de Villa Gobernador Gálvez.
“Está muy deteriorada. La Municipalidad nos ayudó con algunas reparaciones, como las canaletas y el campanario, pero la iglesia necesita muchísimo arreglo”, señaló Chamorro.La construcción, levantada en 1890, presenta daños estructurales ocasionados por el paso del tiempo, inundaciones y años de falta de mantenimiento integral.
“Son 136 años de historia y realmente necesita una restauración profunda”, remarcaron desde la comunidad.
Martínez recordó que la Iglesia Antigua fue declarada monumento histórico y cultural tanto a nivel municipal como provincial, aunque advirtió que actualmente no existen partidas específicas destinadas a su preservación.
“La declaración existe, pero después las partidas presupuestarias y las comisiones que deberían funcionar para mantener estos espacios quedan solamente en una intención”, sostuvo.
Además, alertó sobre el riesgo que representa el deterioro de la infraestructura para quienes concurren diariamente al lugar, donde funcionan talleres y actividades comunitarias y reciben visitas escolares.“Tenemos mampostería que se cae, el campanario rajado y un peligro latente porque acá vienen niños y muchas personas todos los días”, explicó.
Según detallaron, deben extremar precauciones para evitar accidentes en sectores donde pueden desprenderse ladrillos o revoques.
Actualmente, la institución se sostiene gracias al aporte solidario de vecinos, comerciantes y colaboradores que organizan rifas, bingos y distintas actividades para recaudar fondos.
“Hacemos bingos, rifas y comercios de la zona nos ayudan. Le ponemos mucha creatividad y amor porque no tenemos otra salida”, expresó Chamorro.
Sin embargo, reconocieron que los recursos obtenidos no alcanzan para afrontar las obras estructurales que el edificio necesita con urgencia. A esto se suma el impacto económico que generan los hechos de inseguridad, ya que parte del dinero destinado a reparaciones debió utilizarse para arreglar daños provocados por actos vandálicos.
“No tenemos nada de valor para robar, pero igualmente el daño nos perjudica muchísimo”, lamentaron.
Finalmente, desde la comunidad convocaron a vecinos e instituciones a colaborar con donaciones y participar de las actividades solidarias que continuarán desarrollándose para ayudar a preservar el histórico templo de Villa Gobernador Gálvez.


























