RecupeBAR celebró nueve años recuperando alimentos y evitando el desperdicio en Rosario
El programa impulsado por la Municipalidad y el Banco de Alimentos Rosario ya logró rescatar más de 1.700.000 kilos de frutas y verduras aptas para el consumo, que fueron destinadas a organizaciones sociales de la ciudad y la región.

La Municipalidad de Rosario celebró este miércoles el noveno aniversario de RecupeBAR, el programa público-privado que recupera frutas y verduras que no pueden comercializarse, pero que siguen siendo aptas para el consumo humano. La actividad se realizó en el Mercado de Productores de Rosario, ubicado en avenida 27 de Febrero 3699.
Del acto participaron el secretario de Ambiente y Espacio Público, Luciano Marelli; el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni; la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck; y el subsecretario de Mantenimiento Urbano, Jonatan Pérez.
También estuvieron presentes el presidente del Banco de Alimentos Rosario, Ariel Báez; el gerente del Mercado de Productores, Gustavo Suleta; la chef Noelia Carignano; integrantes de la cooperativa Recuperadores Unidos y representantes de organizaciones sociales beneficiarias.Durante la jornada se realizó “La Recogida”, una actividad en la que puesteros del mercado y referentes de instituciones sociales reunieron donaciones de frutas y verduras que luego fueron clasificadas para su distribución. Posteriormente, la chef Noelia Carignano preparó un guiso de lentejas junto al equipo de RecupeBAR, que fue compartido entre los presentes.
El programa RecupeBAR funciona desde 2017 en el marco de la campaña “Los alimentos no se tiran” y es llevado adelante de manera conjunta por la Municipalidad de Rosario, el Banco de Alimentos Rosario, el Mercado de Productores y el Mercado de Concentración.
La iniciativa tiene como objetivo reducir el desperdicio de alimentos y mejorar la calidad nutricional de los productos que reciben más de 400 organizaciones sociales que brindan servicios de alimentación gratuitos en Rosario y localidades cercanas.
Desde su implementación, el programa ya recuperó más de 1.700.000 kilos de frutas y verduras. Los alimentos son separados, limpiados y redistribuidos a instituciones comunitarias, evitando que mercadería apta para el consumo termine desechada.
Además del impacto social, el programa busca generar conciencia sobre las consecuencias ambientales y económicas del desperdicio de alimentos. Rosario fue seleccionada en 2015 por el Banco Mundial para trabajar sobre esta problemática, convirtiéndose en una de las primeras ciudades de América Latina en desarrollar políticas específicas sobre recuperación alimentaria.

























