Capturaron a “Maxi” Romero, hermano de un jefe narco de Rosario, tras una persecución en Nuevo Alberdi
La Policía de Investigaciones detuvo en Rosario a Maximiliano Romero, hermano de Hernán “Lichi” Romero, señalado como líder de una organización dedicada al narcotráfico. El sospechoso tenía pedido de captura por asociación ilícita, amenazas, extorsiones y comercialización de estupefacientes.

La Policía de Investigaciones (PDI), dependiente del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, detuvo este miércoles en Rosario a Maximiliano Andrés Romero, de 26 años, hermano de Hernán “Lichi” Romero, uno de los nombres vinculados a estructuras narcocriminales que operan en la zona norte de la ciudad.
El procedimiento fue llevado adelante por personal de la División Complejas II de la PDI en inmediaciones de calle Razzori al 4100, en barrio Nuevo Alberdi, luego de una serie de tareas de inteligencia que permitieron localizar al imputado, quien contaba con pedido de captura activo en una causa por asociación ilícita y microtráfico.
Según la investigación del Ministerio Público de la Acusación (MPA), “Maxi” Romero está señalado como integrante de la organización criminal liderada por su hermano “Lichi”, dedicada a la comercialización de estupefacientes en distintos puntos de Rosario, entre ellos barrio Municipal, Nuevo Alberdi y Zona Cero.
Fuentes de la investigación indicaron que efectivos del Departamento Complejas realizaron un seguimiento controlado cuando el sospechoso se movilizaba en un automóvil Fiat Uno. La persecución se extendió por unas 20 cuadras y culminó frente a una vivienda de la zona norte rosarina.Durante la fuga, Romero arrojó desde el vehículo dos teléfonos celulares y una ganzúa metálica, elementos que posteriormente fueron recuperados y secuestrados por los investigadores.
Como resultado del operativo, la PDI secuestró además el automóvil utilizado por el detenido, dinero en efectivo y otros elementos de interés para la causa. El procedimiento contó con apoyo de brigadas operativas de la fuerza provincial.
La investigación se inició en septiembre de 2025 a partir de intervenciones telefónicas ordenadas en el marco de una pesquisa que derivó en múltiples allanamientos, secuestros de armas de fuego, droga y varias detenciones vinculadas a la organización investigada.
La causa está a cargo de los fiscales Ignacio Hueso y Brenda De Biassi, integrantes de las unidades de Violencia Altamente Lesiva y Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación.

























