Villarruel confirmó su presencia en Rosario por el Día de la Bandera y volverá a coincidir con Milei en medio de la crisis política
La vicepresidenta Victoria Villarruel participará de los actos por el Día de la Bandera en Rosario, donde coincidirá nuevamente con el presidente Javier Milei. El encuentro se dará en medio del momento más tenso de la relación entre ambos, marcada por el distanciamiento político y la falta total de diálogo.

La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, confirmó que estará presente este 20 de junio en Rosario para participar de los actos oficiales por el Día de la Bandera, una actividad que marcará su reencuentro público con el presidente Javier Milei en medio de una profunda crisis política y personal que atraviesa la fórmula presidencial.
La presencia de Villarruel en la ciudad fue confirmada por la propia titular del Senado a través de sus redes sociales, donde destacó el vínculo afectivo que mantiene con Rosario.
«El sábado estaré en Rosario, mi segunda casa y cuna de mi familia paterna. Siempre es un orgullo visitar la ciudad donde el General Belgrano izó nuestra Bandera por primera vez a orillas del río Paraná», expresó.
Su participación en la ceremonia genera expectativa no tanto por el acto en sí, sino por la posibilidad de una nueva coincidencia pública con Milei, luego de varios meses de creciente distanciamiento entre ambos.
Una relación en su punto más crítico
El vínculo entre el Presidente y su vicepresidenta atraviesa uno de sus momentos más complejos desde el inicio de la gestión. En los últimos meses, Villarruel profundizó sus diferencias con sectores del Gobierno nacional y protagonizó varios episodios de tensión con el entorno presidencial.
Según trascendió desde la Casa Rosada, no existen actualmente canales de diálogo fluidos entre ambas partes ni expectativas de recomponer la relación en el corto plazo.
Incluso, desde Balcarce 50 minimizaron la relevancia del reencuentro previsto para Rosario y aseguraron que se buscará evitar cualquier tipo de interacción entre ambos dirigentes durante la ceremonia.
De acuerdo con fuentes cercanas a la vicepresidenta, Villarruel fue invitada al acto por el Gobierno de Santa Fe y por la Municipalidad de Rosario, responsables de la organización local de los festejos. Desde el oficialismo nacional, en cambio, sostienen que no existió una convocatoria formal por parte del Ejecutivo.
Antecedentes de un distanciamiento creciente
La presencia de Villarruel en Rosario se producirá apenas semanas después de otro episodio que expuso públicamente la fractura dentro del oficialismo: su ausencia en el tradicional Te Deum del 25 de Mayo.
Desde el entorno de la vicepresidenta señalaron entonces que no había sido recibida por la Secretaría General de la Presidencia, área encabezada por Karina Milei y una de las figuras de mayor influencia dentro del Gobierno nacional.
A ello se sumaron cuestionamientos públicos de Villarruel hacia decisiones de la administración libertaria y diferencias con integrantes del gabinete nacional, profundizando una distancia que ya no se limita a cuestiones protocolares.
Expectativa por el acto central en el Monumento
El acto por el Día de la Bandera se desarrollará en el recientemente restaurado Monumento Nacional a la Bandera, donde se espera la presencia de autoridades nacionales, provinciales y municipales.
Por el momento no se definió cómo será la ubicación protocolar de Milei y Villarruel durante la ceremonia. Desde el entorno de la vicepresidenta relativizaron esa cuestión y señalaron que la dirigente prioriza participar de una fecha que considera especialmente significativa.
Mientras tanto, la expectativa política estará puesta en cualquier gesto, imagen o interacción que pueda producirse entre ambos dirigentes durante una jornada que, además de su valor patriótico, tendrá una inevitable lectura política.
La última señal pública de Villarruel llegó pocas horas antes de confirmar su viaje a Rosario, cuando afirmó en redes sociales que aún tiene «más verdades para decir», aunque consideró que algunos sectores «no están preparados para escucharlas», una frase que volvió a alimentar las especulaciones sobre la interna que atraviesa el Gobierno nacional.




























