Granja Tres Arroyos cerró su planta en Entre Ríos y hay preocupación por 950 puestos de trabajo
La principal avícola del país suspendió por tiempo indeterminado las actividades en su planta de Concepción del Uruguay. La empresa atribuyó la decisión a conflictos sindicales y a la crisis que atraviesa el sector, mientras los trabajadores reclaman la reapertura.

La empresa avícola Granja Tres Arroyos anunció el cierre por tiempo indeterminado de su planta ubicada en Concepción del Uruguay, una decisión que pone en riesgo cerca de 950 puestos de trabajo y profundiza la crisis que atraviesa el sector avícola nacional.
A través de un comunicado, la firma sostuvo que la medida fue adoptada tras una serie de conflictos sindicales que, según indicaron, afectaron gravemente el funcionamiento de la planta y la cadena de producción regional.
La compañía aseguró que atraviesa una “delicada situación financiera” derivada del cierre de mercados de exportación por la gripe aviar, la pérdida de competitividad y el deterioro económico del sector. En ese contexto, recordó que ya había implementado un procedimiento preventivo de crisis, programas de retiros voluntarios y pagos escalonados de salarios.Desde la empresa señalaron además que durante los últimos meses se registraron “medidas sindicales inflexibles y desproporcionadas”, entre ellas paros, trabajo a desgano y altos niveles de ausentismo que complicaron la previsibilidad operativa.
También denunciaron situaciones de violencia y bloqueos protagonizados por dirigentes gremiales contra trabajadores que intentaban continuar con sus tareas para sostener la actividad y preservar los empleos.
“Tras agotar todas las instancias posibles de diálogo y ante la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de seguridad”, la empresa resolvió cerrar la planta “a la espera de encontrar canales de entendimiento” que permitan reactivar las operaciones.
La situación en la planta de Concepción del Uruguay ya venía siendo compleja. En los últimos meses, Granja Tres Arroyos había acordado con los gremios un esquema reducido de cuatro días de trabajo semanales, con jornadas abonadas parcialmente para evitar despidos masivos y afrontar salarios adeudados.A comienzos de este año, el establecimiento permaneció paralizado durante más de diez días debido a conflictos por falta de pago de haberes, bonos y aguinaldos. En aquella oportunidad intervino el gobierno de Entre Ríos encabezado por Rogelio Frigerio junto al ministro de Gobierno y Trabajo, Manuel Troncoso, mediante una mediación de la Secretaría de Trabajo provincial.
La crisis de la empresa no es nueva. En noviembre del año pasado, la firma había cerrado definitivamente otra de sus plantas en la ciudad, conocida como “Becar”, y trasladado a sus 270 trabajadores al establecimiento de La China.
Además, otras instalaciones del grupo también registraron reducciones de actividad. En la planta de La Lonja se implementó un esquema de trabajo reducido a tres días semanales, con pagos parciales de salarios durante las jornadas sin actividad.
Con más de 65 años de trayectoria y más de cinco mil empleados en todo el país, Granja Tres Arroyos enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia, mientras crece la incertidumbre entre los trabajadores y sus familias ante la posibilidad de una pérdida masiva de empleos.


























