CAME pidió suspender embargos y multas para pymes mientras se debate la nueva Ley de Inocencia Fiscal
La entidad que representa a las pequeñas y medianas empresas solicitó al ministro de Economía, Luis Caputo, medidas de alivio fiscal transitorias hasta que se aprueben las modificaciones a la Ley de Inocencia Fiscal. También reclamó planes de pago más accesibles y una reducción de sanciones para contribuyentes que regularicen su situación.

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) solicitó al ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, la adopción de medidas extraordinarias para aliviar la situación fiscal de las pequeñas y medianas empresas mientras avanza el tratamiento legislativo de las modificaciones a la Ley de Inocencia Fiscal anunciadas por el Gobierno nacional.
La entidad empresaria pidió que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) suspenda temporalmente la aplicación de multas a las pymes durante el período de espera previsto en la normativa que impulsa el Ejecutivo.Además, propuso que aquellos contribuyentes que regularicen las obligaciones intimadas dentro de los 15 días posteriores a la finalización de dicho plazo puedan acceder a una reducción del 50% en las multas correspondientes. Solo en caso de incumplimiento una vez vencido ese período adicional debería aplicarse la sanción completa establecida por la legislación vigente.
Otro de los puntos centrales del planteo elevado por CAME es la suspensión de las ejecuciones fiscales y de los embargos que actualmente afectan al sector pyme, considerando que el proyecto anunciado por el Gobierno tendría un fuerte componente tributario.
En ese sentido, el coordinador de la Comisión de Asuntos Tributarios de CAME, Vicente Lourenzo, solicitó la implementación de un régimen especial de facilidades de pago que contemple hasta 48 cuotas, una condonación del 50% de los intereses acumulados y una tasa de financiación equivalente al 50% de la tasa pasiva del Banco Nación.
Asimismo, la propuesta incluye que el beneficio alcance tanto a las deudas vencidas al 31 de mayo de este año como a los planes de facilidades de pago vigentes y aquellos que hayan caducado.Desde la entidad señalaron que el pedido se enmarca en un contexto económico complejo para las pequeñas y medianas empresas, marcado por un consumo que aún no logra recuperar niveles sostenidos de crecimiento y por la incertidumbre generada ante una eventual reforma tributaria impulsada a partir de las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Para CAME, resulta fundamental implementar herramientas que permitan sostener la actividad productiva, preservar el empleo y mejorar la competitividad del sector. En ese marco, la organización considera que una flexibilización temporal de las exigencias fiscales contribuiría a brindar previsibilidad a miles de empresas que atraviesan dificultades financieras.
La entidad reafirmó que el objetivo de estas medidas no es promover el incumplimiento tributario, sino generar condiciones que permitan a las pymes regularizar sus obligaciones y continuar desarrollando su actividad en un escenario económico desafiante.



























