Trabajadores del frigorífico Euro reactivan la producción en medio de la toma de la planta
Operarios del establecimiento de Villa Gobernador Gálvez comenzaron a reacondicionar mercadería para generar ingresos tras más de seis meses sin cobrar salarios. Unas 15 familias continúan viviendo dentro de la fábrica mientras esperan una solución laboral.

Trabajadores del Frigorífico Euro comenzaron a reactivar parcialmente la producción de la planta ubicada en Villa Gobernador Gálvez, luego de más de seis meses sin percibir salarios y en el marco de la ocupación que mantienen desde noviembre de 2025.
La iniciativa surgió de los propios operarios, quienes decidieron reacondicionar la mercadería existente en el frigorífico para comercializar tripas naturales vacunas y porcinas destinadas a la elaboración de embutidos como chorizos, morcillas y salchichas parrilleras.
La planta permanece tomada por los trabajadores desde hace 191 días, luego de que los dueños de la empresa abandonaran el establecimiento y dejaran de pagar los salarios. Según denunciaron delegados sindicales, cerca de 150 empleados se vieron afectados por la paralización de la actividad y actualmente unas 15 familias viven dentro del predio para resguardar las instalaciones y sostener la medida de fuerza.“Hoy somos unos 25 trabajando. La mercadería no es mucha, pero a raíz de la difusión esperamos recibir más y poder trabajarla día a día, semana a semana, hasta que se solucione nuestra situación”, expresó Juan Seco, operario y delegado del frigorífico, en declaraciones a medios locales.
Los trabajadores señalaron que también comenzaron a recibir mercadería de otros colegas del rubro que no cuentan con personal suficiente para procesarla. “Acá tenemos operarios calificados de muchos años y saben que se trabaja muy bien”, sostuvo Seco.
Por su parte, el delegado Hugo Carril indicó que el objetivo principal es sostener la actividad mientras avanzan negociaciones para destrabar el conflicto. “Estamos esperando que se cierre el contrato con un empresario local. Mientras tanto, reacondicionamos la mercadería que tenemos para poder venderla”, explicó.
En paralelo a la crisis laboral, los trabajadores denunciaron una seguidilla de robos y hechos de vandalismo dentro de la planta. Según relataron, delincuentes ingresan frecuentemente para sustraer cables, caños de bronce, piezas de maquinaria y otros elementos de valor.Uno de los episodios más graves ocurrió el pasado 5 de mayo, cuando trabajadores sorprendieron a un ladrón dentro del establecimiento. Horas más tarde, el mismo delincuente —o un cómplice— regresó acompañado por otra persona para intentar robar nuevamente, aunque ambos fueron retenidos por empleados que permanecían en el lugar.
“Todas las semanas hay problemas. Ya no tienen más que llevarse del techo y ahora están ingresando al interior de la planta”, relató Fabiana Carabajal, trabajadora del frigorífico y testigo de los robos.
La ocupación de la planta comenzó el 10 de noviembre, cuando los empleados decidieron ingresar y permanecer en el establecimiento con el respaldo del sindicato. Según explicaron, la medida se tomó ante el vaciamiento progresivo de la empresa y la falta de pago de salarios.
Mientras continúan las gestiones para encontrar una salida al conflicto, los trabajadores aseguran que el principal objetivo es recuperar las fuentes laborales y volver a poner en marcha el frigorífico de manera normal.


























