Abrazo Solidario: Reclamos por seguridad, salud mental y mayor presupuesto en la Escuela Perito Moreno
La comunidad educativa realizó una jornada de reflexión tras amenazas recientes y cuestionó las respuestas punitivas, al tiempo que exigió más recursos y acompañamiento integral.

La comunidad educativa de la Escuela Perito Moreno, en Villa Gobernador Gálvez, llevó adelante un abrazo solidario como cierre de una semana de actividades de reflexión, luego de que la institución fuera una de las alcanzadas por amenazas en los últimos días.
La jornada reunió a docentes, estudiantes y familias con el objetivo de visibilizar la situación y plantear una mirada crítica frente a las respuestas institucionales. En ese marco, el docente Franco Casasola señaló que la iniciativa buscó poner el foco en el contexto social que atraviesa a las juventudes. “Las adolescencias no son peligrosas, están en peligro. Las amenazas son una expresión de una violencia más profunda vinculada a la falta de oportunidades y al abandono”, expresó.Desde la comunidad educativa cuestionaron las medidas basadas en sanciones, como multas económicas a las familias o posibles consecuencias penales para los jóvenes involucrados. “La solución no pasa por el castigo ni la intimidación. Incluso hemos visto operativos policiales dentro de las escuelas, con efectivos armados, lo que genera más temor que respuestas”, advirtieron.
En contraposición, durante la semana impulsaron actividades de concientización orientadas al diálogo y la participación estudiantil, con consignas que promovieron reemplazar la violencia por la construcción colectiva.
El reclamo incluyó además demandas estructurales, como la incorporación de equipos psicopedagógicos permanentes, mayor presupuesto educativo y mejoras edilicias. “Necesitamos gabinetes con presencia real para abordar los problemas de salud mental que atraviesan a toda la sociedad. También más inversión en educación, porque ahí está la respuesta de fondo”, remarcaron.Durante la actividad también se visibilizaron otras problemáticas, como la falta de un perímetro seguro, la escasez de aulas y recursos insuficientes para garantizar una alimentación adecuada. “Hoy la merienda por alumno es de apenas 511 pesos, lo que no alcanza para una dieta nutritiva. Muchos chicos llegan sin haber desayunado y eso impacta en su bienestar y aprendizaje”, señalaron.
Si bien indicaron que no se registraron hechos recientes de inseguridad dentro del establecimiento, insistieron en la necesidad de contar con condiciones básicas de resguardo, especialmente fuera del horario escolar.
El abrazo solidario marcó el cierre de las actividades, aunque desde la comunidad educativa aseguraron que el reclamo continuará. “Tenemos el desafío de construir desde abajo lo que muchas veces desde arriba no se resuelve”, concluyeron.





























