Cayó en Buenos Aires un terrorista colombiano acusado del magnicidio del excandidato presidencial Miguel Uribe Turbay
El sujeto fue capturado por la Policía Federal Argentina tras permanecer prófugo y con alerta roja de Interpol. Se lo acusa de instalar un explosivo en el vehículo oficial de la víctima en 2025, un acto considerado como la fase preparatoria del atentado que finalmente le costó la vida semanas después.

A través de un meticuloso operativo, efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) lograron detener en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a un peligroso ciudadano colombiano que era intensamente buscado a nivel internacional. Sobre el delincuente pesaba una circular roja de Interpol, ya que la Justicia de su país lo acusa de haber planificado y ejecutado un atentado terrorista en la ciudad de Bogotá.
El hecho originario se remonta al 3 de junio de 2025. En aquella jornada, el agresor instaló un artefacto explosivo con una base magnética en el vehículo oficial asignado al ex precandidato presidencial de la República de Colombia, Miguel Uribe Turbay. Si bien en esa ocasión el dispositivo no llegó a detonar y fue considerado por los investigadores como un acto preparatorio, la escalada de violencia no se detuvo. Apenas cuatro días después, el 7 de junio, Miguel Uribe Turbay sufrió un nuevo ataque a raíz del cual falleció tras agonizar durante dos meses.Para las autoridades colombianas e Interpol Bogotá, el fallido atentado con explosivos fue una pieza fundamental en la planificación del magnicidio posterior. Por este motivo, se solicitó la captura internacional del implicado, quien además ya contaba con un frondoso prontuario delictivo en su país de origen por delitos graves como «Concierto para delinquir agravado, Terrorismo, Tráfico, Fabricación y porte de arma de fuego».
Sabiendo que era el blanco de una cacería internacional, el criminal decidió darse a la fuga, logrando cruzar las fronteras de manera clandestina e ingresando a la República Argentina por un paso no habilitado. Las exhaustivas tareas de campo y de inteligencia criminal llevadas a cabo por la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la PFA permitieron rastrear sus pasos hasta un domicilio utilizado como aguantadero sobre la calle Piedras, en el barrio porteño de San Telmo.
Sin embargo, el dato clave para concretar su captura surgió de sus propios movimientos en el país: el prófugo estaba procesado a nivel local en una causa por «Hurto automotor» y debía presentarse a firmar cada quince días en una sede judicial.Con esta información, los investigadores montaron un operativo conjunto con el personal de la División Seguridad y Custodia del Poder Judicial. Cuando el sujeto acudió a la sede de los tribunales a cumplir con su trámite de rutina creyendo estar a salvo de su pasado terrorista, fue inmediatamente identificado, rodeado y reducido por los efectivos federales.
Actualmente, el delincuente se encuentra detenido a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal interviniente, aguardando que se cumplimenten las actuaciones procesales de rigor para hacer efectiva su extradición a Colombia, donde deberá rendir cuentas por el magnicidio.





























