La Justicia dio por cerrada la causa por la inundación de Santa Fe de 2003 tras más de dos décadas

El expediente judicial concluyó con condenas firmes para exfuncionarios y el sobreseimiento de los últimos imputados. La tragedia dejó 23 muertos y más de 130.000 personas afectadas.

Después de más de veinte años de trámite judicial, la causa por la inundación que golpeó a la ciudad de Santa Fe en 2003 quedó definitivamente cerrada. El proceso concluyó con condenas firmes para exfuncionarios provinciales y el sobreseimiento de los últimos imputados, entre ellos el exintendente Marcelo Álvarez.

La inundación del río Salado, ocurrida en abril de 2003, es considerada una de las peores tragedias de la historia de la capital provincial. El avance del agua, agravado por intensas lluvias y por deficiencias en las obras de defensa, afectó a más de 130.000 personas, provocó la muerte de 23 vecinos y dejó importantes pérdidas materiales en amplios sectores del oeste y sur de la ciudad.

La investigación judicial determinó que existieron graves omisiones por parte de funcionarios responsables de las obras hidráulicas y del mantenimiento del sistema de desagües.

En ese marco, en 2008 la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Santa Fe confirmó las condenas contra el entonces director de Obras Hidráulicas, Eduardo Beracchia, y otros exfuncionarios, al considerar acreditado que no ejecutaron las obras de contención necesarias pese a contar con los recursos para hacerlo.

Posteriormente, en 2025, la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe dejó firmes esas condenas al entender que la negligencia estatal tuvo consecuencias penales.

El expediente tuvo su cierre definitivo en diciembre de 2025, cuando el juez Eduardo Beracchia (hijo) resolvió el sobreseimiento de los últimos imputados que permanecían vinculados a la causa, entre ellos el exintendente Marcelo Álvarez. Con esa resolución finalizó uno de los procesos judiciales más extensos de la provincia.

Una herida que sigue abierta

Si bien el proceso judicial llegó a su fin, para muchas de las víctimas las consecuencias de la tragedia continúan presentes.

«Perdimos todo, y aunque haya condenados, el dolor sigue», expresó una vecina del barrio San Lorenzo, uno de los sectores más castigados por la inundación.

A 23 años del desastre, la inundación de Santa Fe de 2003 continúa siendo recordada como un hecho que marcó un antes y un después en materia de planificación urbana, obras hidráulicas y responsabilidad del Estado frente a situaciones de riesgo.


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