Cuatro consejos para disfrutar los partidos de Argentina sin descuidar la salud emocional
Especialistas recomiendan vivir la pasión del Mundial con equilibrio y destacan la importancia del apoyo social y la regulación emocional.

Con el Mundial 2026 transitando su etapa decisiva y la Selección Argentina como protagonista, especialistas en salud mental recomiendan disfrutar de cada partido sin perder de vista el bienestar emocional. La pasión futbolera puede vivirse de manera intensa, pero también saludable, evitando que los resultados deportivos afecten el estado de ánimo de forma prolongada.
Según un informe elaborado por la plataforma Terapify de México, al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, el fútbol puede convertirse en una herramienta para fortalecer vínculos y compartir emociones, siempre que se mantenga una relación equilibrada con el deporte.
Entre las principales recomendaciones, los psicólogos sugieren gestionar las expectativas, recordando que el resultado de un partido está fuera del control de los hinchas. Aceptar esa realidad permite disfrutar del juego sin que una victoria o una derrota definan el bienestar personal.También aconsejan ver los encuentros acompañado, ya que compartir la experiencia con familiares o amigos ayuda a reducir el estrés y favorece la contención emocional en momentos de alta tensión.
Otra sugerencia consiste en realizar una actividad de «aterrizaje» al finalizar el partido, como caminar durante unos minutos en un espacio al aire libre. Esta práctica contribuye a disminuir la carga emocional y facilita la recuperación luego de encuentros intensos.
Además, los especialistas proponen aprovechar el entusiasmo que genera el Mundial para retomar el contacto con amigos o familiares, utilizando el fútbol como una oportunidad para fortalecer las relaciones personales.
El informe también explica que durante los partidos pueden aparecer manifestaciones habituales de la pasión futbolística, como aumento de la frecuencia cardíaca, tensión muscular, gritos de euforia, llanto, cambios bruscos de humor o pensamientos constantes sobre el desempeño del equipo.
Sin embargo, los expertos remarcan que estas reacciones suelen ser transitorias y forman parte de la experiencia emocional que despierta un evento deportivo de gran magnitud. La clave, concluyen, es disfrutar del Mundial con entusiasmo, sin permitir que el resultado de un partido altere de manera permanente la vida cotidiana.



























