Preocupación en la ciudad y la región por una ola de amenazas en escuelas secundarias
En los últimos días, al menos cuatro establecimientos educativos de VGG fueron blanco de mensajes intimidatorios escritos en las paredes de los sanitarios. Las autoridades escolares activaron los protocolos de seguridad pertinentes mientras la justicia investiga el origen de estas advertencias que anuncian posibles ataques armados en los turnos escolares.

La comunidad educativa de Villa Gobernador Gálvez atraviesa jornadas de incertidumbre tras la aparición consecutiva de inscripciones amenazantes en diversas instituciones.
El primer episodio fue detectado el pasado jueves por la mañana en la Escuela Técnica N° 680, ubicada en la zona de Soldado Aguirre al 1500. Allí, las autoridades del establecimiento advirtieron un escrito en el baño de varones que alertaba sobre un presunto ataque programado para esta semana, instando a los alumnos a no concurrir por su seguridad bajo una advertencia de muerte generalizada.Pocas horas después, una situación similar se registró en la Escuela Secundaria N° 515, situada en la altura de Nuestra Señora de la Paz al 600. En este caso, personal de la institución halló una leyenda manuscrita en el interior de un sanitario individual que mencionaba un tiroteo inminente. Ante el hallazgo, los directivos notificaron a la central de emergencias y se dio intervención a la Policía de Investigaciones para realizar el relevamiento de la escena y las pericias fotográficas correspondientes.
La secuencia continuó durante la tarde del viernes en la Escuela N° 448, en el sector de calle Alvear al 2100. En esta oportunidad, las inscripciones fueron localizadas por alumnos en el baño de mujeres, lo que motivó un nuevo despliegue policial y el inicio de actuaciones administrativas. La seguidilla de hechos se extendió hasta la mañana de este lunes, cuando se reportó una nueva amenaza en la Escuela N° 516, ubicada en la intersección de Caseros y pasaje Capuchino, donde se advertía sobre un hecho violento para la fecha actual.
En todos los casos, el personal directivo procedió a la activación de los protocolos institucionales previstos para estas contingencias y se dio aviso a la fiscalía en turno. Si bien en uno de los episodios el mensaje fue borrado tras ser fotografiado para evitar una mayor conmoción en el alumnado, la justicia ordenó diversas diligencias que incluyen inspecciones oculares y entrevistas a posibles testigos. Por el momento, no se han reportado detenciones relacionadas con estas maniobras de intimidación pública que afectan el normal dictado de clases en la región.




























