Carnaval histórico: 3 millones de turistas movilizaron más de $1 billón en todo el país
El primer fin de semana largo de 2026 marcó un récord absoluto para el turismo nacional. Según el relevamiento de CAME, la cantidad de viajeros creció un 7,2% respecto al año pasado, consolidando un impacto económico sin precedentes a pesar de la inestabilidad climática.

El fin de semana de Carnaval 2026 quedará registrado en los libros de estadística como el más exitoso de la historia reciente de Argentina. Un total de 3 millones de turistas se desplazaron por todos los rincones del país, superando la marca anterior de 2023. Este flujo de personas generó un impacto económico directo de $1.007.793 millones (más de un billón de pesos), destinados a hotelería, gastronomía, transporte y recreación.
De acuerdo con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el gasto total creció un 6% a precios constantes en comparación con el 2025. Un dato clave fue el aumento en la estadía promedio, que pasó de 2,8 a 3 días, demostrando que los argentinos priorizaron las promociones en transporte y alojamiento para extender su descanso.Destinos: del NOA al Litoral
La tradición carnavalesca fue el gran imán de esta temporada. Las provincias con festejos más arraigados lideraron la ocupación:
Entre Ríos: Promedió un 97% de ocupación, con ciudades como Gualeguaychú y Gualeguay al 100%.
Jujuy: Con la icónica «Bajada de Diablos», alcanzó el 95,2% de plazas completas.
Córdoba: Con el Cosquín Rock como estandarte, la provincia recibió a unos 400.000 visitantes, rozando el 90% de ocupación general.
CABA: Tuvo su mejor registro en cinco años (83%), traccionada por los tres shows masivos de Bad Bunny en el Monumental y el torneo Argentina Open.
Movilidad y Desafíos
El transporte aéreo fue uno de los grandes ganadores. Aerolíneas Argentinas y JetSmart trasladaron a 313.000 pasajeros, con el viernes como el día de mayor movimiento. Por tierra, la Ruta 2 y la Ruta 11 registraron picos de 2.000 vehículos por hora hacia la Costa Atlántica, donde Mar del Plata superó el 80% de ocupación.
A pesar de que el clima fue «típicamente inestable» para febrero —con lluvias, viento y calor alternándose en casi todas las regiones—, esto no fue un impedimento para el éxodo turístico. Según informes de INECO-UADE, aunque una familia tipo necesitó poco más de $1,2 millones para vacacionar, el turismo interno demostró ser un consumo resiliente que la población se resiste a resignar.






























