Diputados aprobó el Presupuesto 2023 y ahora pasa el Senado.

La Cámara de Diputados de la Nación aprobó por 180 votos afirmativos, 22 votos negativos y 49 abstenciones el proyecto de Presupuesto Nacional para el próximo año que, con media sanción, será remitido al Senado.

La Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado el proyecto de Presupuesto 2023 que contempla un crecimiento de la economía del 2%, una pauta inflacionaria del 60%, un gasto total de $ 29 billones, y se estableció que el gasto total educativo no podrá ser inferior al 1,33% del Producto Bruto Interno (PBI).

El oficialismo consiguió sancionar la iniciativa en una sesión que se extendió por mas de 19 horas, aunque no logró incorporar el artículo para eliminar la exención de Ganancias a los integrantes del Poder Judicial y excluyó el artículo que permitía al Gobierno modificar las retenciones agropecuarias.

Para defender el dictamen de mayoría, el diputado Carlos Heller (FdT), titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda, señaló que, en el marco de un escenario global, “estamos tratando un conjunto de supuestos sobre la evolución de las variables volátiles de la economía y las finanzas”. “Somos conscientes de que son muchas las cosas que tenemos por delante para resolver y este proyecto va en esa dirección”, manifestó.

Como miembro informante, el diputado especificó que, dentro de la proyección presupuestaria, “los salarios crecerán un 2%, la inflación está prevista en el 60% y se pasará de un descenso del déficit fiscal del 2,5 al 1,9%”, entre otros puntos destacados. “Este no es un presupuesto de ajuste”, aseveró, al tiempo que explicó que “el presupuesto está orientado en cinco pilares: infraestructura, ciencia e innovación, salud, educación e inclusión social activa con perspectiva de género”.

Finalmente, Heller aseguró que “el dictamen final”, producto de un intenso debate en Comisión, “es una versión mejorada respecto a la enviada por el Poder Ejecutivo”, y cuenta con “la incorporaron de más de 30 modificaciones propuestas por diputadas y diputados de distintos bloques políticos”.

Por su parte, el diputado Luciano Laspina (PRO), en primer lugar, valoró las “formas” del tratamiento del proyecto, donde se recibieron funcionarios y se tuvo un “debate civilizado” con respecto a lo que necesita la argentina en materia fiscal. En contrapartida, señaló que “estamos en un final de ciclo”, donde en el presupuesto se ejecuta un «recorte del gasto público», lo que es -según su criterio- “un reconocimiento explícito y es el principio de una nueva forma de discutir el tratamiento de las cuentas públicas sin medias verdades ni slogans indefendibles”.

“Celebró el retorno, un poco tardío, a la racionalidad fiscal por parte del gobierno para intentar salir de la pesadilla recurrente en la cual viven los argentinos generadas por razones fiscales”, sostuvo al tiempo que añadió: “La gente tiene pánico del statu quo, la inflación que no para de subir, la pobreza, la falta de empleo y la inseguridad”. Y, prosiguió: “No hay ningún cambio que pueda asustar a la sociedad que quiere salir de lo que vive día a día”.

Sobre la exención impositiva para los trabajadores del sindicato de Camioneros, en el artículo 104, Laspina lo consideró “un sinsentido poner este privilegio en el medio de la crisis social, política y económica”. “Este Congreso no puede ser rehén de una corporación, mucho menos las que tienen comportamiento extorsivo y mafioso”, subrayó. Por último, instó a construir “una nueva mayoría que nos saque de esta pesadilla del descontrol fiscal que nos ha llevado el kirchnerismo”, donde insistir con “las mismas recetas nos va llevar al fracaso”. “O somos el cambio o no somos nada”, concluyó.

Al anticipar el acompañamiento en general al proyecto, Alejandro Rodríguez (Identidad Bonaerense), criticó a quienes quieren gobernar a partir de 2023. “Están planteando solo ajuste de reducción del gasto y se empiezan a enamorar de la presión tributaria”, indicó. Al respecto, ratificó que “Argentina necesita invertir y generar empleo”. Por otro lado, cuestionó el hecho que el Poder Ejecutivo insista en que el Congreso le delegue facultades para fijar retenciones.

En tanto, Nicolás Del Caño (PTS-FIT-Unidad), subrayó que “este es un presupuesto de ajuste”, que no está pensado y elaborado “en función de las necesidades populares”, sino que está diseñado con el fin de “pagar la deuda fraudulenta que nos dejó el gobierno de Macri, impagable, una verdadera hipoteca para el pueblo argentino”. Al referirse al tema de ganancias, ratificó que “no estamos de acuerdo que se incorpore a los trabajadores del Poder Judicial, porque el salario no es ganancia”.

Desde Avanza Libertad, el diputado José Luis Espert hizo hincapié en las cuestiones fiscales y consideró que, “seguramente la economía no crecerá el próximo año», y que, «probablemente, la inflación será el doble de la citada en el Presupuesto”; mientras que su par Javier Milei (La Libertad Avanza) enfatizó: “Vamos a rechazar este presupuesto. Creemos que el déficit fiscal es inmoral”.

Por el interbloque Provincias Unidas, se expresó el diputado, Luis Di Giacomo: «Desde nuestro interbloque, no acordamos con impedir el tratamiento trabando la realización de la sesión legislativa con el voto negativo en general, creemos que ese no es el camino. Adelantamos entonces el apoyo al Presupuesto en cuestión», aseguró.

En la votación en particular, los mecanismos para abordar las deudas de las provincias con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A. (CAMMESA), el beneficio de deducciones en ganancias a las actividades de transporte terrestre, y el incremento de los aportes a las obras sociales por parte de monotributistas, fueron aprobadas por mayoría. Además, se aprobaron beneficios de ajuste por inflación en cuotas para empresas.

En otro orden, la votación de la modificación del impuesto a las ganancias con alcance para los funcionarios del Poder Judicial, resultó negativa.

Además,  el Cuerpo, de forma consensuada, decidió retirar del dictamen el artículo que otorgaba una prórroga de las facultades del Poder Ejecutivo para modificar los derechos de exportación.

Por último, el diputado Carlos Heller (FdT) propuso agregar un Artículo que expresa: “Facúltese al Jefe de Gabinete de Ministros a realizar las adecuaciones presupuestarias correspondientes, a efectos de alcanzar en materia educativa, un monto no inferior al equivalente al 1,33 % del PBI”. La votación que se realizó a mano alzada resultó afirmativa.

 CIERRES DE BLOQUES

Al momento de los cierres de bloque, el diputado Juan Manuel López (CC), realizó diversas críticas al proyecto e ironizó que “éste sea el último presupuesto del lobby”. En el mismo sentido, Rodrigo De Loredo (Evolución Radical), dijo que “este es un presupuesto que no convence”.

A su turno, el diputado Martin Arjol (UCR), señaló que el presupuesto “no soluciona los problemas estructurales de argentina”.

Por último, German Martínez (FdT), expresó que “la orientación de este presupuesto reivindica la sensatez y la responsabilidad de la gestión”. Además, valoró el proceso de “búsqueda de consensos, sin desvirtuar la orientación general del presupuesto”.

En la presentación del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo el 15 de septiembre pasado, tal como lo estipula la Ley de Administración Financiera, el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, definió a la denominada “Ley de Leyes” como “prudente y realista, planteada con responsabilidad”, al tiempo que señaló: “Pretendemos que el 2023 transcurra con un mecanismo ordenado de funcionamiento del Estado, y con metas que fije el Parlamento, pero que nos den previsibilidad”.

Cabe destacar, que para el debate del Presupuesto 2023 se llevaron a cabo una serie de reuniones, en el marco de la comisión de Presupuesto y Hacienda, donde expusieron distintos ministros, funcionarios y secretarios de distintas áreas del Gobierno Nacional.


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