Rosario: derribaron otro búnker narco y ya son 109 los puntos de venta inactivados en la provincia
El procedimiento se llevó a cabo este martes en calle Garibaldi al 200, en la zona sur de la ciudad. La intervención, enmarcada en la Ley de Microtráfico, permitió desarticular una organización criminal vinculada a balaceras y dejó un saldo de 15 personas detenidas.

En un nuevo golpe al narcomenudeo en Rosario, el Gobierno de Santa Fe, junto al Ministerio Público de la Acusación, procedió este martes al derribo de un punto de venta de estupefacientes ubicado en Garibaldi al 200. El operativo, que se desarrolló en el corazón del barrio Tablada, representa el búnker número 109 que la gestión provincial logra inactivar desde la implementación de la Ley de Microtráfico a principios de 2024.
La intervención fue supervisada por el secretario de Seguridad Pública, Omar Pereira, y la fiscal Brenda Debiasi, quienes destacaron la importancia de desmantelar estas estructuras para devolver la tranquilidad a los vecinos. Según indicaron las autoridades, el inmueble funcionaba como un eslabón clave de una banda que no solo comercializaba drogas, sino que también ejercía un violento control territorial en el sector sur de la ciudad.La investigación que derivó en esta demolición comenzó en septiembre del año pasado y permitió identificar a una organización compuesta por al menos 15 integrantes. A este grupo se le atribuyen hechos de extrema gravedad, incluyendo cuatro balaceras, una de las cuales dejó personas heridas. Durante los allanamientos previos, la policía logró el secuestro de dos armas de fuego, un kilo de cocaína ya fraccionada para su venta, balanzas de precisión y una suma superior a los 6 millones de pesos en efectivo, además de una máquina contadora de billetes.
De acuerdo con la información brindada por la fiscalía, la banda tenía como referente principal a una mujer conocida bajo el apodo de la Picota. La sospechosa, que ya se encuentra imputada, mantendría vínculos familiares con otros individuos actualmente detenidos por delitos violentos. Las tareas de inteligencia e intervenciones telefónicas permitieron establecer que este búnker operaba de manera coordinada con otro punto de venta cercano que también fue derribado anteriormente.
Esta estrategia de intervención directa sobre los inmuebles utilizados para el tráfico de drogas forma parte de un trabajo conjunto entre la Policía de Santa Fe, fuerzas federales y la justicia provincial. El objetivo central de estas medidas es desarticular los focos de violencia asociados al narcomenudeo y reducir la capacidad operativa de las bandas criminales que operan en los barrios más vulnerables del territorio santafesino.



























