Falleció el hombre que fue apuñalado odias atrás por su hijastro mientras dormía
La víctima, de 58 años, se encontraba internada en estado reservado en el HECA desde el pasado 6 de marzo. El agresor, quien irrumpió en el dormitorio de la vivienda y lo atacó sin mediar palabra, se encuentra prófugo y cuenta con un pedido de captura activo.

Tras permanecer una semana en la unidad de cuidados intensivos, este viernes por la tarde se confirmó el deceso de un hombre de 58 años en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA). El ciudadano había sido víctima de un brutal ataque con arma blanca en el interior de su propia vivienda, ubicada en la zona de calle Larralde al 3200, en el extremo oeste de Rosario. La víctima fue identificada como Pedro Miguel Perez de 58 años
El hecho original se registró durante la madrugada del 6 de marzo, apenas pasada la una de la mañana. Según los testimonios recabados por la fiscalía, el agresor —quien es el hijo de la pareja del fallecido— ingresó de forma violenta a la habitación donde descansaba la víctima y, sin que mediara discusión previa, le asestó múltiples puñaladas que le provocaron heridas de extrema gravedad.Luego del ataque, el responsable se dio a la fuga de inmediato, mientras que el hombre herido fue trasladado de urgencia al nosocomio, donde los médicos lucharon por estabilizarlo. Sin embargo, debido a la profundidad de las lesiones en órganos vitales, su cuadro clínico se deterioró irreversiblemente, produciéndose el fallecimiento cerca de las 18:00 horas del pasado 13 de marzo.
El atacante está identificado y es buscado
El caso pasó a ser investigado como un homicidio calificado por la Unidad de Violencias Altamente Lesivas de la Fiscalía Regional Segunda, bajo la dirección del fiscal Tassini.
Las autoridades informaron que el presunto autor del crimen, un joven de 28 años, ya ha sido plenamente identificado. Sobre él pesa una orden de detención vigente, y se han solicitado diversas medidas investigativas y allanamientos para dar con su paradero. La principal hipótesis apunta a un conflicto de índole familiar, aunque la saña del ataque continúa siendo objeto de peritajes.



























