San Valentín en la era digital: “Hay gente sola que lo padece, pero no hace nada para remediarlo por miedo”
Las redes sociales, las aplicaciones de citas y la tecnología patearon el tablero del romance y dejaron un nuevo paradigma frente a los vínculos actuales.

La psicóloga social especialista en vínculos y sexualidad Gabriela Alesi sostuvo que, en el marco de una nueva celebración del Día de los Enamorados, “hay mucha gente sola que lo padece, pero no hace nada para remediarlo por miedo”, al estar inmersos en la era digital, donde los vínculos cambian constantemente.
No es ninguna novedad que las aplicaciones y redes sociales patearon el tablero a la hora de relacionarse, sin embargo, desde la clínica y la observación social se sostiene que el deseo de la conexión profunda convive con el miedo a la implicación del compromiso.
En diálogo con la prensa, la especialista consideró que “la manera en que nos vinculamos cambia junto con la época, no queda fuera de esta sociedad de consumo, de la inmediatez y la individualidad que se percibe, así como la búsqueda de no perderse de nada, ni arriesgarse a nada”.En línea, la especialista se preguntó qué tipo de vínculos “estamos dispuestos a tener”, en una fecha que “la pareja hace ruido, se vuelca en un montón de lugares, de escenas especiales o reuniones y se pone el foco en el vínculo”.
“Independientemente al abanico de vínculos que se amplió, tiene que haber un compromiso de la construcción con el otro, estar dispuesto a ceder, tolerar y eso es lo que no queremos. Buscamos lo bueno, lo lindo, aquello que me hace sentir bien, pero lo otro no, lo descarto”, añadió Alesi.
El siguiente es el detalle de la entrevista
– Pero ¿todos tenemos la necesidad de ser amados?GA – El ser humano es social por naturaleza, está comprobado que no se puede vivir sin el otro. Hay una necesidad de sentirte acompañado, cuidado, sostenido y mimado. Pero estamos en una sociedad donde queremos lo fácil o a la mano y que no genere a mí ninguna pérdida.
– ¿A qué se debe la falta de deseo en general?
GA – Se intenta buscar a un otro que sea lo más parecido a vos y el deseo no aparece con lo igual, sino en lo distinto, en el misterio que se genera ante lo diferente y en las ganas de explorar. Si no hay distancia, no hay deseo ni exploración.
– Con la gran cantidad de cambios a la hora de vincularse ¿todavía predomina la heteronorma o cierta imposición social?
GA – Estamos mucho más abiertos y nos permitimos explorar más en esto del poliamor. Igual hay un dejo de esa pareja heterosexual y heteronormativa. No estamos tan abiertos como decimos que estamos. Lo hablamos mucho más, pero en la práctica no es tan así.
– Hay un estudio de la Universidad de Wroclaw, realizado en más de 50 países, que indica que los vínculos iniciados en línea tienen menos satisfacción, intimidad, pasión y compromiso ¿Por qué sucede?
GA – Porque se cree que el sexo es intimidad y en realidad, está por fuera de eso. Intimar con el otro es conocerlo, escuchar cuáles son sus fantasmas y pensamientos. Ahí se genera el querer tener sexo con esta persona, más que un hecho biológico y fisiológico impulsivo.– Entonces ¿por qué hay como cierto resquemor a los encuentros en persona?
GA – Hay mucha gente que elige las aplicaciones. Existe cierto temor al cara a cara, al encarar o encontrarse tangiblemente con el otro, porque se perdió la conquista y está relacionado con la imposición de la imagen que quiero dar. Es una sociedad muy superficial donde siempre estamos muy expectantes de la mirada del otro porque nos interpela.
– ¿En qué afecta la tecnología en un vínculo que ya está establecido?
GA – No sé si puntualmente es la tecnología. Las parejas de años se resignan al vínculo que tienen, la parte económica y los chicos. Se dejaron estar con el tiempo y terminaron como una relación más fraternal que de pareja. El propósito, a una determinada edad después de que el coito no sea lo principal de estar en pareja, aún se mantiene el contacto piel a piel, los besos, el cuidado del otro, el cariño, el afecto que sucede.
“¿Sabés qué es lo triste? que hay mucha gente sola que padece su soledad, pero no hace nada para remediarlo porque tiene miedo”, cerró la especialista. Por Camila Hassan































