El gobierno de Milei impulsa reforma para endurecer el Código Penal: buscan penas «más punitivas» y perpetua efectiva.
«Queremos elevar todas las penas porque nos parece que es muy condescendiente con los victimarios», dijo una fuente libertaria.
El gobierno de Javier Milei avanza en la redacción de un proyecto para endurecer el Código Penal de la Nación, con el objetivo de hacerlo «más punitivo» que el actual. Una de las principales medidas contempladas en la reforma es que la prisión perpetua sea de cumplimiento efectivo, sin reducciones ni beneficios.
El Ministerio de Justicia lidera la redacción del proyecto, que busca elevar todas las penas bajo el argumento de que el sistema actual es «condescendiente con los victimarios». «Se está trabajando en una reforma del Código Penal, estamos escribiendo un nuevo Código Penal. Queremos elevar todas las penas porque nos parece que es muy condescendiente con los victimarios», sostuvo un alto funcionario del gobierno libertario.
Desde la gestión remarcan que las penas actuales «son irrelevantes» y que su efectividad radica en generar un verdadero temor a la condena. «Las penas funcionan si se tiene miedo a las mismas. Hoy, entran y salen al día siguiente y entonces ¿cuál es el miedo a cometer un delito? Queremos castigar más al delincuente», afirmó la fuente consultada.
En este contexto, el gobierno sostiene que ciertos delitos, como la violación, deberían implicar condenas más severas. «Un violador tiene que pasar toda su vida en la cárcel porque no tiene reinserción social», sostuvo el funcionario. Sobre este punto, indicó que aún evalúan si este delito debería conllevar prisión perpetua, pero que buscarán imponer «la pena más larga posible».
Consultado sobre la posible exclusión del enfoque de reinserción social en el nuevo Código Penal, el funcionario aclaró que «lo punitivo no es excluyente con la reinserción social». No obstante, señaló que «hasta que no cambiemos el sistema penitenciario, la cárcel hoy es un posgrado en delito».
En este marco, recordó que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, trabaja en un proyecto para la implementación de cárceles privadas como parte de la reforma del sistema penitenciario.
Actualmente, el Código Penal permite que las personas condenadas a prisión perpetua accedan a la libertad condicional tras cumplir 35 años de pena, y si no reinciden, su condena se extingue 10 años después. En las cárceles del país hay aproximadamente 56.000 personas condenadas, de las cuales unas 2.500 (menos del 5%) cumplen prisión perpetua, según datos del Sistema Nacional de Estadísticas de Ejecución de la Pena.
El proyecto del gobierno de Milei apunta a una transformación profunda del sistema penal y carcelario, con el endurecimiento de penas como uno de sus ejes principales.