Un fuerte altercado sacudió el Concejo Deliberante de Villa. G. Gálvez

Empujones e insultos entre Jorge Murabito y un allegado a su par Raúl Larrosa alteraron el día. Contratos cuestionados fueron la raíz de la pelea.

Concejo-Deliberante-escudoEmpujones, gritos e insultos conmovieron ayer el Concejo Deliberante de Villa Gobernador Gálvez, en un altercado que involucró al concejal Jorge Murabito y un colaborador de su par Raúl Larrosa. Las versiones sobre el disparador de la bochornosa escena fueron encontradas. Murabito dijo que este allegado a Larrosa lo increpó por un planteo de revisión de designaciones y contratos de personal en el Concejo. Larrosa, en tanto, argumentó que el causante de la discusión fue Murabito irritado, según su versión, por un proyecto de su autoría solicitando al Departamento Ejecutivo informes sobre el estado de una causa judicial por malversación de fondos en su paso por la Intendencia.

A las 13 de ayer estaba prevista la sesión para tratar los temas del orden del día en el recinto del Concejo, sobre los cuales había unanimidad de criterio para darle aprobación. Uno de esos puntos era una modificación al reglamento interno del cuerpo referida a la designación y contratación de personal, la cual fue aprobada posteriormente, y que estableció que esas resoluciones deban pasar por el recinto de deliberaciones en lugar del sistema anterior en el cual era potestad del presidente del Concejo.

Sin embargo, y con la sesión a punto de empezar, se dio un encontronazo con empujones e insultos entre Murabito y Gabriel Mesa, un integrante del sector político de Larrosa. En medio de las corridas, los presentes pudieron separar a estas dos personas y calmar los ánimos, pero la conmoción quedó en la casona de calle Piazza. Murabito y Larrosa compartian el bloque Frente Renovador, pero hace meses esa bancada se escindió quedando Murabito y su esposa, Natalia Martínez, en el Bloque UNA, mientras que Larrosa conformó un unipersonal denominado Extracción Cultural.

Murabito afirmó a LaCapital en la tarde de ayer que «nosotros veíamos una irregularidad de personas a las que se les iban dando contratos pero que no se hacían presentes» a trabajar. Recordó que al respecto el concejal Carlos Dolce (Socialismo) presentó un pedido de informes de todos esos movimientos.

«Vos ves que el secretario de Relaciones Institucionales no venía y que los trámites aquí adentro los hacía otra persona. Cuando se da eso vemos resoluciones que estaban mal hechas porque tenían seis firmas y una de esas era de Pedro González que está con licencia por enfermedad desde que se dio la apertura de sesiones», indicó.

«Y hoy (por ayer) particularmente viene Gabriel Mesa a increparme y decirme que yo le saco un contrato a él. Y me dice que «yo no soy la persona que se contrató pero es como para mí», como que el dinero era para él», reseñó el ex intendente.

Fuentes del cuerpo indicaron que el foco estaba puesto en tres resoluciones, por lo que se les pidió la renuncia, dos de las cuales ya se habían concretado.

Murabito dijo que antes de sesionar «Mesa va al bloque de Larrosa y me deja un papel en la mano, que era un proyecto sobre una cuestión mía. Entonces voy hasta el bloque y cuando abro la puerta Mesa se me vuelve a abalanzar e increpar y estaba Larrosa ahí. Nos separaron un poco y yo me fui hacia el recinto».

El edil apuntó a Larrosa a quien acusó de «armar todo esto como una de artilugio de presión casi patoteril para sostener algo que está mal hecho, y si esta mal hecho simplemente hay que reverlo».

La otra versión. Larrosa, en tanto, dio a este diario una versión contrapuesta. «Es una cuestión netamente política. Yo estaba en mi bloque, escuché el griterío, pero no hubo agresión física. La persona que fue en este caso es de la agrupación que representamos, pero todo viene a razón en que el día martes, en comisión, Murabito me trató muy mal y tengo de testigos al resto de los concejales», explicó.

Añadió que «ellos me acusan e ladrón y yo le digo que si tiene que las pruebas que vaya a la Justicia. Qué tengo que explicarle a otro bloque si alguien viene a trabajar aquí o no, o si trabaja afuera. Y Murabito me dijo que sí le importaba porque «Smolarenko es de Rosario y judío», ante lo cual me retiré de la reunión». El edil Larrosa explicó que «Néstor Smolarenko es el auxiliar de mi bloque, pero lo grave es que no podíamos creer esa cuestión discriminatoria antisemita».

«A razón de ello es que decidimos presentar un proyecto para que el intendente se expida sobre el proceso (judicial) por malversación de fondos que hizo Murabito cuando era intendente», reseñó. «Al enterarse hoy de ese proyecto es que se puso a los gritos. Si estamos en el marco de la transparencia, bueno transparentemos todo», exigió.

Luego del encontronazo, los concejales se encerraron a analizar si realizaban o no la sesión prevista, la cual finalmente se concretó horas más tarde y donde fueron votadas por unanimidad los temas del orden del día, entre ellos la modificación reglamentaria planteada.

El presidente del Concejo, Roberto Leiva (Cambiemos), evaluó sobre la denuncia del edil Dolce por una supuesta firma irregular de Pedro González que si bien «hay un dictamen de (la subsecretaría de) Municipios y Comunas (de la provincia) que dice que es ilegal, se exceden en decir eso ya que no es la autoridad para determinar la legalidad o no de las decisiones de un órgano que es autónomo». No obstante, Leiva dijo que «hemos decidido apoyar los cambios que nos habían propuesto al reglamento interno, porque —aclaró— todas las cosas que se habían producido estaban dentro de lo que antes se permitía».

Fuente: La Capital

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